15.10.08

Un Mèlange (I)

Si tengo algo que agradecerle al sistema educacional de mi país, que me ha tenido prisionero los últimos nueve años de mi vida, es que me ha dado un tema del cual escribir.

Me he ido dado cuenta, a través de los años, que cada escritor, es "el escritor de algo". Por ejemplo, Michel de Montaigne es considerado el padre del ensayo; Freud, Marx y Nietzsche, son llamados los fundadores del discurso; y Jean Marie Gustave Le Clèzio, ganador del Nobel de Literaura este año, fue descrito por la Academia como "El escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada, investigador de una humanidad fuera y debajo de la civilización reinante".

Muchas veces empezé a escribir, en algún cuaderno que destinaba para mis textos varios, pensando que era el "escritor de algo", inventándome un personaje. Me gustaba la idea de escribir enayos. Me sonaba interesante la simple acción de escribir mi punto de vista sobre un asunto determinado.

Después de varios intentos fallidos, empezé a preguntárme el para qué escribía. Era una pregunta mucho más real y cercana que un "¿Para qué vivo?" Escribo a pesar de que me cansa, a pesar de que me retan por hacerlo en clase, a pesar de que prefiero jugar fútbol antes que sentarme a leer. Comenzé a ver que muchos escribían, algunos adolescentes que acostumbraban tener sus cuadernos, hacer sus poemas y tener sus blogs donde publicaban sus trabajos.

Nunca me ha gustado eso. Yo no disfruto mucho de escribir, pero es una de las cosas que más hago. Muchas veces, cuando escribo a la salida del colegio mientras espero a mis amigos, suele llegar alguien que me pregunta "¿Te gusta escribir?"... Ni siquiera me acuerdo de lo que respondo; pero me cansa esa pregunta, "No, estoy haciendo una cosa", me parece que digo: la mejor forma de evadir lo que sea.

La mayor parte de las personas, en nuestra sociedad chilena, saben escribir; si tantos sabemos escribir, entonces, ¿Qué diferencia a una simple persona de alguien llamado escritor? Si la diferencia esta en la cantidad, ¿Cuál es el número de mínimo de letras escritas que debo tener para ser considerado un escritor? Y si la diferencia es la calidad, ¿Quién juzga eso? Y si la diferencia es el nivel de conocimiento público o de interés colectivo por la obra, entonces, ¿Un autor que nunca publicó sus escritos, no es escritor por eso?

No lo sé. Tendría que escribirlo todo ordenado para entenderlo. Lo que sí sé, es el porque escribo: escribo porque lo necesito; escribo porque si no lo hiciera se me olvidaría lo que voy razonando.

El otro día estaba escribiendo en la cancha del colegio. Me paseaba de un lado a otro del patio intentando ordenar mis ideas: estaba escribiendo un ensayo sobre la redacción. "¿Qué son la escritura y la redacción?" se llama. Mientras lo escribía, vi a la Profe Karina. Me pregunté si ella, que ahora es profesora de lenguaje, alguna vez se habría hecho las mismas preguntas que yo.

Algunos escalan por la vía bohemia, el teatro y la literatura; otros por la vía filosófica, las preguntas y la búsqueda de las respuestas. Bohemios y Filosóficos: admiro a los profesores que van por los dos lados.

Aaaaah!!! ¿Qúe estoy haciendo? Esta cosa es demasiado larga. No la voy a cortar porque invertí mucho tiempo en esto. Nunca logré hilar bien las ideas. Bueno, lo siento.

Esto lo debí haber escrito en mi cuaderno, no aquí.

Ya está hecho.....Carpe Diem....

Adiós.

David Rodríguez

2 comentarios:

Ale Viovy dijo...

Escribes bien...

Felicitaciones..

Loka sin Zapatos dijo...

la escritura es el proceso demencial que sólo unos pocos dejan libre de la redacción... la redacción simplemente es el sistema!!!

mil veces la pregunta da vueltas, pero a esta altura, sólo quiero que fluya!!!

salvo por unas cuantas faltas ortográficas, creo que eres notable!!!

hace mucho tiempo que no llegaba a algo interesante por estos lados!!!


K